Nuestra Espiritualidad e Identidad

DASM

Qué entendemos por Nueva Apologética Integral

 

Introducción:

En DASM visualizamos y formamos en la apologética o defensa de la fe de una forma diferente a como algunos lo están haciendo. Por la experiencia adquirida, fruto de una labor de muchos  años en este campo de la apologética, hemos visto que para lograr un resultado pastoral eficaz, de acuerdo a las directrices de la Iglesia, es necesario subrayar algunos aspectos de la espiritualidad  e identidad a seguir en esta nueva apologética integral que hemos manejado y ahora integramos a DASM.

De no hacerlo, correremos el riesgo real, en el cual han caído algunos, de tener gente capacitada en la defensa de la fe pero muy pobres en su vida espiritual, que los lleva a no dar testimonio de un Dios vivo y a ver enemigos en vez de «hermanos» en aquellos que no están plenamente unidos en la fe. Debido a esta falta de espiritualidad en algunos apologistas no es nada extraño encontrar en YouTube, Facebook… a personas que defienden la fe pero peleando, atacando, ofendiendo, humillando, condenando y eso es contrario a lo que la biblia y a lo que la Iglesia nos enseña. 

No podríamos dejar de subrayar la profunda necesidad de que la práctica de la apologética vaya acompañada por una auténtica vida espiritual. Por eso, en nuestros cursos no solamente aprederás a defender la fe a profundidad, sino que tambié te ayudaremos a crecer integralmente. De no hacerlo así, corremos el riesgo de convertirnos en personas que «hablan, pero no viven el Evangelio» o en Maestros que transmiten datos, pero no en Testigos de un Cristo resucitado que transmiten fe. Podríamos convertirnos en «profesionales de la discusión» pero no en discípulos de Jesucristo Nuestro Señor. Por eso no es suficiente mirar vieos o leer temas de apologética por internet. Es necesario formarnos orgánica, integral y progresivamente.

Para poder extender la nueva apologética por todo el mundo y en cada cristiano, es indispensable que llevemos una profunda vida espiritual que nos mueva a practicar la defensa de la fe como la Iglesia lo enseña y el Evangelio lo exige.

Te señaleremos aquí un resumen de algunas características esenciales de la espiritualidad a seguir en esta Nueva Apologética y porque le llamamos integral.

Lo haremos, con un fin pedagógico, en forma decálogo para que los vayas grabando en tu mente y corazón.

 

Decálogo de la defensa de la Fe

1.- La fe se Defiende con la Boca, dando razones de nuestra fe y alabando a Dios; Con el corazón, dando testimonio de un Dios vivo; y con las rodillas, orando a los pies de Nuestro Señor Jesucristo. Cfr. 1 Pe,3,15-16; Sal 150; Col 2,7-8; Ef 6,18

Ya cambio todo. Al defender la fe nunca debemos pensar que será solamente con la boca dando razones y citas bíblicas, sino que también hay que vivirla pues si no lo hacemos así nuestro testimonio va a ser muy pobre y en vez de ayudar alejará a las personas de la fe. Luchar por vivir la fe tratando de dar un testimonio irreprochable es defenderla con el corazón.

Recuerda que «las palabras convencen, pero el testimonio arrastra».

Al mismo tiempo. al defender la fe es indispensable el que vayamos convirtiéndonos en hombres y mujeres de oración pues no son solamente  razones las que hacen que las personas regresen a la iglesia católica o que no se vayan de ella sino Dios mismo el que trabaja en sus corazones: 

«Yo planté, Apolo regó, pero el que hizo crecer fue Dios. De modo que el que planta no es algo, ni tampoco el que riega, sino Dios que hace crecer.» 1 Cor 3. 6-7

Por eso en las enseñanzas, temas, audios, evaluaciones, tareas o asignaciones notarás que buscaremos formarte en esas tres formas.

 

2.-Desarrollamos y formamos en una apologética integral

Hablamos de Apologética integral porque toda la forrmación que ofrecemos en DASM esta envuelta elementos que ayudan a los hermanos y hermanas que se están formando a crecer integralmente como católicos.

Todos los elementos formativos que usamos no lleval solamente defensa de la fe sino también visualizamos e integramos:

  • Una Fomación humana, pastoral, doctrinal y espiritual.
  • Que te formes como Discípulo, Apologista, Servidor y Misionero. De allí el nombre DASM
  • Que conozcas y vivas el servicio dentro de la triple vertiente de pastoral: Profética/Catequética, Litúrgica y Social.
  • Con 10 Valores espirituales que incorporan y promueven los grandes aportes post-conciliares: El papel del Espíritu Santo; El Valor de la Biblia; La Importancia del Kerigma; El ser una Iglesia «en salida» o misionera;La Dimensión mistagógica de la santa Misa etc.

 

3.- La nueva apologética que manejamos en DASM  es kerigmática, catequética y ecuménica porque no solamente buscamos dar razones de nuestra fe, sino al mismo tiempo predicamos la conversión a Jesucristo; es educación en la fe y se da en un contexto de respeto y búsqueda de la unidad.

1 Pe 3,15; Hech 19,9; Fil Jn 17,21; Mc 1,15; Fil 4,8

En los audios y temas que compartimos te darás cuenta que el estilo de defender la fe no es simplemente el dar «razones» sino que es un subrayar la persona de Jesucristo; el amarle y aceptar su palabra es parte de la conversion; es parte de un crecimiento en la fe y al mismo tiempo es con una actitud de respeto y valorización de los elementos buenos presentes en aquellos que no son católicos. 

 

4.- Nadie da lo que no tiene. Por eso si queremos defender la fe promovemos una profunda vida espiritual que no solamente comparte datos y razones sino que transmite vida espiritual. Jn 15,1-11

Somos portadores de la gracia de Dios y por eso nos buscamos que te llenes solamente de ‘datos’ bíblicos, lógicos o históricos, sino que te llenes de Dios para que cuando defiendas la fe lleves a Dios mismo y su gracia a los demás. Testigos, más que maestros dirá el Papa Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi No. 41

Por eso, otro gran santo de nuestro tiempo dijo: «Es esencial desarrollar en vuestras Iglesias particulares una nueva apologética para vuestro pueblo, a fin de que comprenda, en un mundo donde las personas están sometidas a la continua presión cultural e ideológica de los medios de comunicación social y a la actitud agresivamente anticatólica de muchas sectas, es esencial que los católicos conozcan lo que enseña la Iglesia, comprendan esa enseñanza y experimenten su fuerza liberadora. Sin esa comprensión faltará la energía espiritual necesaria para la vida cristiana y para la obra de evangelización». Juan Pablo II a los obispos de las Antillas, en visita ad limina, el 7 de mayo de 2002 El evangelizado evangeliza y si el que defiende la fe no lo está, terimna or solamente transmitir datos y argumentos, pero no vida espiritual. 

Recuerdo que una de las veces que di el curso en una parroquia al terminar el sacerdote estaba muy contento pues mucha gente se confesó después de años de no hacerlo y miraba deseos profundos de conversión.

Gracias a Dios lo he visto muchas veces pues no queremos solamente llevarles una doctrina, sino al mismo Jesucristo a sus vidas.

Por eso debes de llenarte de Dios, Cristo Jesus y del Espíritu Santo  pues «de lo que abunda en el corazón habla la boca». Mt 12,34

 

5.-Nuestra mirada es primero hacia adentro y luego hacia afuera. De allí que gran parte de nuestra labor es hacia los católicos en primera instancia y hacia aquellos que no lo son, en segundo lugar. Mt 28,18

Si descuidamos a las ovejas que ya tenemos seria algo ilógico pues correríamos el riesgo de por buscar a la oveja perdida muchas otras se nos vayan del redil de Cristo.

Fortalecer la identidad del católico mediante una sana o correcta apologética es clave para poder lograr consolidar la unidad de la Iglesia y no seguir perdiendo hermanos en manos de iglesias, sectas o grupos fundamentalistas.

 

6.- Practica la caridad de la verdad

Hermosa frase de San Roberto Belarmino que sintetiza en pocas palabras una profunda verdad a vivir en la nueva apologética: Porque la verdad sin la caridad puede destruir, y la caridad sin la verdad es una falsa amistad. Fil 1,9; Rom 13,10

Como lo dice el Papa Benedicto XVI en su enciclica Caritas in Veriate en la introducción: » defender la verdad, proponerla con humildad y convicción y testimoniarla en la vida son formas exigentes e insustituibles de caridad. Ésta «goza con la verdad» (1 Co 13,6). Todos los hombres perciben el impulso interior de amar de manera auténtica; amor y verdad nunca los abandonan completamente, porque son la vocación que Dios ha puesto en el corazón y en la mente de cada ser humano. Jesucristo purifica y libera de nuestras limitaciones humanas la búsqueda del amor y la verdad, y nos desvela plenamente la iniciativa de amor y el proyecto de vida verdadera que Dios ha preparado para nosotros. En Cristo, la caridad en la verdad se convierte en el Rostro de su Persona, en una vocación a amar a nuestros hermanos en la verdad de su proyecto. En efecto, Él mismo es la Verdad (cf. Jn 14,6).»

 

7.-Háganlo con sencillez y deferencia.

«Esta apologética necesita respirar un espíritu de afabilidad, una humildad y compasión que comprenden las angustias y los interrogantes de la gente y, al mismo tiempo, no ceden a una dimensión sentimental del amor y la compasión de Cristo, separándolos de la verdad. Sabemos que el amor de Cristo puede implicar grandes exigencias, precisamente porque estas no están vinculadas al sentimentalismo, sino a la única verdad que libera» (cf. Jn 8, 32). Juan Pablo II

Por eso, al compartir la defensa de la fe hay, que hacerlo como san Pedro lo dice en 1 Pe 3,15-16 En el verso 15 subraya el hecho de dar razones de nuestra fe, pero en el siguiente versículo remarca el hacerlo con «sencillez y respeto».

 

8.-El objetivo no es vencer a un enemigo, sino ganar a un hermano a la plenitud de la verdad en Cristo.

«necesitamos una nueva apologética, que se adapte a las necesidades de hoy, que tenga en cuenta que nuestra tarea no es vencer con los argumentos sino conquistar almas. (…) Una apologética de este tipo necesitará respirar un espíritu de humanidad, aquella humildad y compasión que son necesarias para comprender las ansiedades y los interrogantes de las personas». Juan Pablo II, Mayo 2002

Mas claro no se puede. El Papa san Juan Pablo II nos marca directo el objetivo no es «vencer o ganarle al protestante» como algunos lo piensan sino el de «ganar almas para Jesucristo».

Nosotros no vemos enemigos, sino hermanos amados por Dios que se han alejado del camino pleno y verdadero de la fe. Son ovejas a las que por amor las buscamos para que vuelvan el redil o no se vayan del mismo.

9.-La apologética es solamente una parte integral de la evangelización.

La Nueva apologética es una fuerza dinamizadora de la evangelización, pero es solamente una parte de ella. Este hecho lo hemos constatado en cientos de parroquias donde la hemos compartido. Es un impulso a evangelizar a los bautizados; a evangelizar a los evangélicos y a evangelizar a todos aquellos que no poseen el Evangelio completo de Jesucristo el cual se manifiesta en la plenitud de los medios de salvación en la Iglesia Católica.

Es como inyectar «glóbulos blancos» en la vida espiritual que al mismo tiempo que fortalece, nos lanza a ganar almas para Jesucristo.

10.-Una Nueva Apologética desde el contexto post-conciliar.

  • Que no es opuesta al ecumenismo, sino complementaria al mismo. Nosotros estamos convencidos de que entre ambas líneas de pastoral no hay oposición sino complementariedad. El Ecumenismo busca restablecer la Unidad con los que ya se apartaron (Unitatis Redintegratio) y la Apologética busca preservar la unidad de los que todavía están en la Iglesia (Unitatis Praeservatio).
  • Que sea un elemento integrante de la catequesis.(Exhortación apostólica «La Catequesis en nuestro tiempo» del Papa san Juan Pablo II,  Catechesi Tradendae, No. 18). «… la apologética o búsqueda de las razones de creer… no puede disociarse del conjunto de actividades formativas de la Iglesia».
  • Que no es monólogo, puesto que establece las bases para un sano diálogo donde la ‘escucha’ es clave en el proceso evangelizador (Cfr. Unitatis Redintegratio).
  • Que surge de la vivencia del sacramento de la confirmación, por el cual «somos enriquecidos con el Espirítu Santo para ser testigos de Cristo y extender y defender la fecon obras y palabras» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1285).
  • Que al mismo tiempo que fortalece la identidad del católico está abierta a los valores y elementos de santidad existentes fuera del ámbito visible de la Iglesia(Unitatis Redintegratio, 3).
  • Que no está ni contra las sectas, ni con ellas.Más bien busca instruir con serenidad a los católicos sobre las características y diferencias de las diversas sectas y sobre las respuestas a las injustas acusaciones que éstas hacen contra la Iglesia.(CELAM, Santo Domingo No. 146). 
  • Que no busca pelear, atacar, ofender ni condenar, sino fortalecer la fe del católico capacitándolo a dar razones de su esperanza. (Cfr. El compromiso pastoral de la Iglesia frente a las sectas. Comisión doctrinal de la Conferencia del Episcopado Mexicano, 55; cfr. 1 Pe 3,15). Al mismo tiempo atraer a la plenitud del evangelio a quienes no son católicos al ofrecerles la plenitud de la verdad de la Iglesia de Cristo.
  • Que no solamente ve el error en el otro, sino que al mismo tiempo es autocrítica y descubre en el otro los signos de los tiempo (Ut unum sint, 34).
  • Que no es triunfalista, sino un profético anuncio de «una verdad que se propone y penetra por la misma fuerza de la verdadcon suavidad y firmeza en el alma.» (Ut unum sint, 3)

Todo lo anterior es lo que entendemos, vivimos y formamos en DASM. Es la Nueva Apologética Integral que manejamos.

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